Una brizna de autoridad o ¿qué pasaría si pudieras?

Por Domingo, junio 7, 2015

En un lugar de la vida de cuyo nombre no puedo acordarme…

 

Eso me decía mi mente durante el paseo, mientras escuchaba la lluvia en una tarde de verano agotador en medio de la primavera. La magia de la tecnología y la locura del clima. Al pasear, me conecto a mi música, a mis sonidos preferidos y los escucho en medio de cualquier ambiente, incluso en el tórrido de Madrid a finales de este mayo. Me encanta el sonido del agua, me vincula con mi creatividad a través de las sensaciones de serenidad y plenitud que experimento.

¿Cuál es el sonido que te sirve a ti?

Había salido con el objetivo de escribir sobre coaching, justo después de escuchar la noticia de la edición de un Quijote traducido al castellano actual. Para terminar, digo yo, la asignatura pendiente de casi todos los hispano-hablantes. El autor estaba convencido de que así, de la misma forma que quienes lo hacían en traducciones a otros idiomas, podríamos también aquí leer tan magnífica obra. Y luego incluso atrevernos con la original, en ese castellano antiguo bello, rico y desconocido.

¿Tienes alguna asignatura pendiente?

Y hablando de asignaturas, ¿qué tal tu relación con la autoridad? Nos pasamos la vida, bueno, gran parte de ella algunos, peleando contra quien nos dice qué hay que hacer y añorando que alguien nos lo diga. Así somos o así nos comportamos.

¿Te has dado cuenta de cómo eres y cómo te comportas frente a la autoridad?

Yo he aprendido a permitirme observar mi comportamiento y a desligarlo de quién soy. Al menos, en algunas ocasiones, cada vez más, las suficientes para que esto mismo se convierta en mi forma de comportarme frente a mí. Me observo y dejo para luego juzgarme. A esto lo llamo, quererme. Y este querer nace de aceptarme a mí misma para luego poder, si quiero, si lo necesito, hacer algo diferente, más saludable en ese momento para mí y para mi vida.

¿Puedes encontrar en tu vida momentos en los que te has juzgado sin compasión?

Ahora que escribo lo que pensaba, mi cerebro se va centrando en un camino entre los muchos que recorría al pasear esta tarde. Ahora es el momento del análisis de lo creado, de poner palabras concretas a las emociones y experiencias del paseo. Es mi mente racional al servicio de la planificación, de qué escribir, cómo y para qué. Escojo hablarte de tú y preguntarte como si estuviéramos cara a cara.

¿Te has parado a pensar alguna vez en cómo planificas lo que haces?

Y, según sigo escribiendo, me doy cuenta de posibles errores de interpretación o de explicación por mi parte, o de la confusión que puedo generar, y exploro otras alternativas. Me adelanto al resultado, a tu lectura, me pongo en tu lugar y sale mi yo crítico positivo para conseguir hacerlo mejor, hasta donde yo puedo en este momento.

¿Utilizas la crítica para crecer o para sufrir?

Te invito a que observes estas tres formas de pensar que tú también tienes, la creativa, sin límites, la analítica que planifica cómo operar en concreto, y la crítica para adelantarte a los errores y corregirlos.

¿Hablas o te comunicas?¿Y esto qué tiene que ver con la autoridad?, quizá te estés preguntando. ¿A ti qué te parece? Tu opinión es la que cuenta. Lo que yo puedo aportarte es que en mi vida he encontrado personas en las que confío y de las que aprendo, a las que pregunto cuando dudo o estoy confundida o, simplemente, quiero escuchar otro punto de vista. Y, entre esas personas, me encuentro yo. Sí, a mí recurro cada día como fuente de autoridad en mi vida. ¿Quién mejor que yo me conoce?, ¿quién sabe lo que mi corazón siente o mi mirada percibe o mi mente sueña?

Éste es un lugar de mi vida al que he llamado mi rincón del Coaching. El espacio y el tiempo en que me permito preguntarme a mí misma, como cuando converso con la persona que ha confiado en mí. ¿Para qué? Para que la acompañe en su camino de descubrimiento.

¿Quieres convertirte en tu propia fuente de autoridad?

Esto es Coaching, una conversación en la que llegues a preguntarte qué haces, qué piensas, que sientes, quién eres, y cómo quieres ser y hacer en adelante. ¿Para qué? Para aprobar con nota tus asignaturas pendientes, si realmente quieres conseguirlo.
¿Quieres aprobar de una vez por todas?

Esto es Coaching con mayúsculas. Es acompañar a descubrir esa brizna de autoridad que todos llevamos dentro y aprender a ponerla a nuestro servicio.
¿Qué pasarías si pudieras?

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